miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los regalos de mi madre



Madre no hay más que una, y no, no me encontraron en la calle.

Mi madre, dentro de sus muchas virtudes, una de las más peculiares es la de hacer regalos. Además de gustarle regalar y que le regalen, siempre se le ocurre alguna cosilla, por pequeña que sea, para regalar o autorregalarse.

Alguna vez que voy a su casa del pueblo, me dice: 'Me debes 15 euros' ¿En qué? 'Una planta que me he comprado como regalo del día de la Madre'. Pero si eso fue en Mayo!!!! 'Por eso te lo digo, mira que no acordarte...'.

Pero sin duda, lo mejor es la capacidad de regalar cosas que a nadie se le podría ocurrir. Paso a detallaros algunos de los imprescindibles:

La vaca pincha-aceitunas:



Imprescindible en cualquier evento con tus amigos para que no se le escape ninguna aceituna, boquerón o elemento que sea susceptible de ser picado por una banderilla.

Un día que se vino a casa a Valencia, se me puso a coser y claro, en el costurero no encontró ningún (no sé como llamarlo) pincha-agujas. Así que cuando volví al pueblo, me encontré de regalo, como no:


El pincha-agujas!

Y es que mi madre no se gasta el dinero, lo invierte: 'Las servilletas... sin servilletero??? Eso no puede ser...'. La semana siguiente, me encontré el kit de servilleteros cool de la tienda de 20 duros:



El resto de la familia no logro encontrarlo... lástima, me ha quedado cojo el post.

Y es que le gustan los animalitos mucho, por eso, otro día que estaba por casa se le rompió una taza para tomar la leche o infusiones y por tanto, tuvo que reponer, y por partida doble, el armario de tazas, con esta bonita taza de Piolín!



Esteréis pensando, 'esta mujer se lo debe pasar pipa preparando los regalos de reyes'. Efectivamente, uno de los mejores días es el de reyes, día en que mi madre sale airosa entre toda la familia con toda esa cantidad de regalos tan apreciados. Este último año, por ejemplo, ya que me vio muy estresado, me regalo el cubo de rubick del siglo XXI, modelo ecologista por estar hecho de bambú o que sé yo.


Y así un sinfín de regalitos, desde una funda para bicicleta, plegador de camisas (creo que tengo 3 camisas que uso alguna vez y las de las bodas), cuadros de sus amigas pintoras, cactus-velas (como sabe que me gustan los cactus), etc.

Madre no hay más que una, y la mía, para mí, es única.
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